Diversidades versadas

en vérselas frente a frente con veleidades blindadas de versatilidad feble, se complacen cercenando condenados fundamentos de alfeñiques bullangueros que retozones revierten digresión en desconcierto de sinrazones sin cuento que relatarán los viejos a los niños junto al fuego, y se vuelven, divertidas, de espaldas a las verdades que ni importan ni se esparcen por doquier o por quién sabe qué veredas ni andurriales ni conforman, insaciables, candorosas inconsciencias que impávidas se complican en concitar el contento revoltoso que es sustento para el alma que, en su aliento, es alimento del cuerpo.

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