Filigranas y festones

y fantásticas ficciones fulminando flagelantes festines que con fruiciones desmedidas y alocadas desmayaron del encanto que les ofreciera el trato de trocar capa por manto de amazona en su caballo, de alondra en un camposanto, de ratón a buen resguardo del felino presuroso que se afana por cazarlo; fracasaron rompedoras contra las olas tortuosas que atronadoras rogaban al azul del mar la calma quebradiza de la infancia.